Quizá algo escondida entre papelerías y farmacias, en calle República de El Salvador se encuentra la biblioteca Lerdo de Tejada. Se trata de un antiguo oratorio reformado en los setentas, con un grandísimo mural —yo diría que no solo en extensión— de Vlady, La revolución y los elementos. A no ser por la placa exterior que conmemora su cesión para el uso público, uno pasaría de largo pensando que es una iglesia cualquiera.