Hace unas semanas, por invitación de mi amigo Zachariel, salí de casa para cumplir mi segunda ruta de senderismo: el Paso del Diablo (ejido de San Bartolo, Villa de Guadalupe, SLP). No tenía ni una semana desde que había dejado Cuernavaca atrás, pero recorrer la estrecha orilla de un acueducto al borde de un acantilado parecía una actividad estimulante .
Estas son algunas fotos hechas con un Fuji 400 —o Kodak Ultramax, que es lo mismo— y la siempre confiable Pentax SL. Ya me ocuparé de ello en otra entrada que tengo pendiente escribir, pero estas fotos son también el resultado de mis primeros revelados a color en casa.